“Y esta, que es hija de Abraham, a la que Satanás ha tenido atada durante dieciocho largos años, ¿no debía ser libertada de esta ligadura en el día de reposo?” (Lucas 13:16).
Las cosas que suceden en nuestro mundo que a veces no entendemos del todo, tienen su comienzo en las consecuencias del pecado original de Adán y Eva. Algunos acusan a Dios por enfermedades, accidentes o catástrofes, pero el autor del mal es Satanás, y todo terminará cuando sea eliminado su contacto con la humanidad.
Nuestro Señor Jesús dijo: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Juan 14:9). Y todos sabemos que Él hizo el bien, sanó enfermos y abrazó a los más andrajosos. Leyendo los cuatro evangelios notamos cuál es la voluntad y el deseo de Dios: sanar a los enfermos y liberar a los oprimidos del diablo.
Amigos míos, ninguno de nosotros tiene que sufrir en manos del enemigo. La liberación está en la obra de redención de nuestro amado Señor.
Con amor,
Pastor Omar Daldi


